Reflexión final                                                 Closing idea

 

La campaña que hoy finalizamos tuvo, y tiene, implicaciones teóricas y prácticas. Acaso el resultado de esta empresa, más allá de sus objetivos, era verdaderamente difícil de alcanzar. No se puede esperar que una expresión como la de “desastres naturales” sea tan fácilmente desterrada.

 

No cuando está tan arraigada en el imaginario colectivo y el sentido común, y menos aún cuando resulta tan funcional a los hombres y las mujeres para desligarse de la propia responsabilidad, sin ningún lugar a dudas existente, ante los impactos de los desastres y la facilitación de eventos destructivos.

 

Con o sin intención, esta expresión sustenta la visión sensacionalista de la prensa y facilita el discurso de los decisores; y así reproducen el abordaje cómplice en las posibilidades de recurrencia de los desastres.

 

Cuestionar esa expresión es cuestionar estas prácticas . Nuestra propia manera de comprender el riesgo.

 

 

Detrás del objetivo de la campaña, intrincado en nuestra visión como Organización Social, respira el verdadero desafío, que consiste en aumentar la importancia del riesgo de desastres de forma tal que pueda ser asumido social y políticamente como un problema que requiere trabajo y solución. Antes, para poder afrontar el desafío, debemos concebir a los desastres tal y como son: sociales, con origen en las tareas irresueltas del desarrollo, y provocados, a veces, por amenazas naturales que implican peligro porque existe una población vulnerable expuesta, que puede ser dañada.

 

No debe haber concepción de los desastres sino desde el riesgo: y el riesgo, como hemos intentado expresar, tiene dos factores fundamentales: el de las amenazas, que sí pueden ser naturales (pero no exclusivamente), y el de la vulnerabilidad, que es un fenómeno puramente social y está conformado por las causas de fondo de los modelos de desarrollo, productivos y políticos, de las propias sociedades.

 

Las comunidades tienen amplias posibilidades para fortalecer la capacidad de disminuir su vulnerabilidad ante desastres. Recuperar la memoria histórica de los grandes eventos desastrosos, es una de ellas. Trabajar sobre el riesgo prospectivo, de la mano del ordenamiento territorial para casos de riesgo urbano, enfocado siempre hacia el modo en que las sociedades desarrollan su vida, es otra. La educación, posibilidad de cambio por excelencia. Y estar bien preparadas para recibir una amenaza y responder colectivamente, a partir de la generación de instrumentos de participación a nivel local, puede reducir significativamente el impacto posible.

 

Pero para ello, debemos comenzar a considerar a los desastres como procesos endógenos de nuestros sistemas sociales, políticos y económicos. No hay fuerzas extrañas, ni divinas ni naturales; los desastres NO son fenómenos exógenos: debemos asumir que el riesgo de desastres es una responsabilidad humana en tanto se generan en el centro de nuestras sociedades, en la manera en que producimos, nos educamos, nos movemos, crecemos, nos comunicamos y, en fin, vivimos.

 

Por eso los desastres NO son naturales.

 

Los desastres SON SOCIALES.


O, simplemente, desastres.

#losdesastresNOsonnaturales

#Cultura Preventiva

 

Our Campaign, finalized today, has theoretical and practical implications. For sure the result of this company, beyond its objectives, was really difficult to reach. You can not expect an expression like "natural disaster" to be that easily banished.

 

Not when it is so ingrained in the collective imagination and common sense, let alone when it is so functional to men and women to break away from their own responsibility of disaster's impacts and the facilitation of destructive events.

 

 

Intentionally or unintentionally, this expression supports the sensational view of the press and speech of decision-makers; and so play an accomplice approach in the chances of recurrence of disasters.

 

 

Questioning that expression is questioning these practices.

Our own way of understanding disaster risk.

 

 

Behind the goal of the Campaign, tangled in our vision as a Social Organization, breathe the real challenge, which is to increase the importance of disaster risk in a way that can be taken as a social and political problem that requires work and solution. Before, in order to meet the challenge, we must conceive disasters as they are: social, with its origin in historical processes, and caused sometimes by natural hazards involving dangerous conditions because there is a vulnerable population that can be damaged .

 

 

 

There should be no conception of disasters but from the risk, and risk, as we have tried to express, has two fundamental factors: hazards, which may itself be natural (but not exclusively), and vulnerability, which is a purely social phenomenon consists of the root causes of developing models; the causes of society itself.

 

 

 

Communities have ample opportunities to build capacity to reduce their vulnerability to disasters. Recover an historical memory of the disastrous events, it is one of them. Work on the prospective risk with hand land use for urban risk cases, always focused on how societies develop their life, is another. Education, possibility of change par excellence. And to be well prepared to receive and respond hazards collectively, from the generation of instruments of participation at the local level, can significantly reduce the potential impact.

 

 

 

 

But for this, we must begin to consider disasters as endogenous processes of our social, political and economic systems. No foreign forces, no divine or natural; disasters are not exogenous phenomena: we must assume that disaster risk is a human responsibility generated in the center of our societies, in the way we produce, educate, move, grow, communicate and, finally, live.

 

 

 

So disasters are not natural.

 

Disasters are SOCIAL.

 

Or, simply, disaster.

 

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Agradecimientos especiales

A Leandro Dotto, por diseñar los flyer y las piezas de esta campaña!

A Claudia Natenzon y Rogelio Pineda Murillo, por sumarnos al Seminario CsSc y RRD. http://www.pirna.com.ar/

A Mave Bastias y Jesús Cordero de Global Network of Civil Society Organisations for Disaster Reduction, por apoyarnos y difundir! http://www.gndr.org/

A Wingu , por sus webinarios! http://www.winguweb.org/

A Silvia Gonzalez, tu compañía es invalorable!

 

Y a todos y todas ustedes por haberse sumado, sin importar su nivel de participación.

¡Si ustedes se interesan por los desastres nuestra causa crece!